En la preparación del escenario de la practica de MZM, el Buda desea que entendamos que lo que somos como entidades físicas en realidad es una construcción artificial la cual esta vacía de una naturaleza esencial. Aunque nos aferremos a nuestro cuerpo con la fuerte creencia de que alguna parte del es nuestro verdadero ser; sin embargo, de acuerdo al Buda, nuestro presente estado no muestra evidencia de eso. De hecho, si lo examinamos cercanamente, nuestra entera existencia psicofísica es una de no-permanencia, dolor y un falso sentido de ser el cual toma el lugar del verdadero ser. (Ejemplo: la luz Budica.)El individuo al cual llamamos nuestro ser, es de hecho, rotundamente un no-ser
(anatman). Pues esta hecho de nuestros cuerpos temporales los cuales son corruptos, sujetos a enfermedades, vejez, y muerte. Nuestra condición es como la de un robot dentro del cual encontramos que hemos nacido, mientras que de nuestro cuerpo, hecho de luz, permanecemos ignorantes. Después de mucho tiempo de haber vivido dentro de este robot, nos sobre-identificamos con él, creyendo que es indestructible, llamándolo nuestro verdadero ser, cuando de hecho no lo es.

Tener y sustentar esta falsa creencia de que el individuo es nuestro verdadero ser, hecho del cuerpo temporal, es nuestra infortunada situación. Siempre es engañosa y nunca nos acercara a la eterna paz y Nirvana lo cual es la realización de nuestro inmortal cuerpo de luz.

A pesar de esto, tenemos un refugio viable de esta malsana forma de existir por que lo que en verdad somos, es decir, el verdadero ser, en realidad nunca ha nacido dentro de este cuerpo. Esto puede que explique por que antes de la muerte de su cuerpo físico el Buda dijo lo siguiente:
Por lo tanto, Ananda, mantente como aquellos que tienen al Ser como iluminación, como aquellos que tienen al Ser como refugio, como aquellos que no tienen otro refugio; como aquellos que tienen al Dhamma como una isla, como aquellos que tienen al Dhamma como iluminación, como aquellos que no tienen otro refugio.

Mientras que nos hemos venido identificando con casi una infinidad sucesiva de dolorosas existencias, en realidad nunca hemos nacido en ninguna de ellas. Solo aparenta ser de esta manera por que estamos invertidos. Es decir, que el verdadero ser esta enfocado hacia lo corrupto, cambiante aspecto de los phenomena, tal como es percibido a través del cuerpo, en vez de ver aquello que no cambia y es inmortal.

Como resultado de esta inversión, la intención de MZM será la de restituir nuestra posición verdadera. La práctica, por lo tanto, consistirá en aprender a alejarse del mundo fenomenal traído a través de los sentidos y, en vez, repetidamente darnos vuelta hacia el verdadero mundo de luz Budica como para seguirlo hacia arriba, engrandeciendo nuestro contacto con este.

Con respecto al mundo fenomenal, es aquel el cual vemos ante nosotros a través de nuestros órganos sensoriales el cual es posteriormente interpretado por nuestros cerebros.
Con relación a esto, la luz espiritual del Buda, siendo original, esta siempre antecedente a los phenomena e incluso a las interpretaciones del cerebro. Si intentamos usar nuestro intelecto sensorial para percibirla, esta luz permanecerá inconcebible por que es increada, a pesar del hecho de que sin esta luz no podríamos tomar ni una sola bocanada de aire.

En nuestra presente situación, mientras vemos al mundo, estamos en realidad enfrentando un efecto vivido y embrujante el cual es una fantástica creación de la mente.

Como resultado seguimos a estas creaciones pues hemos perdido el contacto con la reveladora luz Budica misma. Desde nuestro nacimiento del útero de nuestras madres, hemos estado ocupados en darle nuestra atención a las demandas del cuerpo, el cual es una creación artificial.

Nunca se nos ha ocurrido que dándonos vuelta, como para decirlo de alguna manera, nos unimos con la luz del Buda la cual anima nuestros cuerpos y así poder disfrutar de su despertar y ver lo inmortal. Pero en vez, decidimos seguir el camino del mundo y así nos enredamos más en él. Es como una persona sedienta que persigue espejismos esperando calmar su sed. Por cierto, este es el significado detrás de la idea de samsara en la cual nos hacemos conscientes repetidamente de nuevos nacimientos corporales y de sus muertes posteriores.

Para unirnos con la luz del Buda, y posteriormente agrandarla, MZM usa la respiración como sujeto de meditación (incluyendo hasta koans y otros temas cuando sea necesario).
Utilizando la respiración como sujeto de meditación, el adepto no sigue la respiración. En vez, MZM demanda que el adepto proyecte estar mentalmente antecedente al siglo de respiración, para así distinguir aquello que anima el proceso de respiración de aquello que es animado. La actualidad sensorial de la respiración misma.

Ahora, por que es esto tan crucial? Es por que, como ya mencionamos antes, el cuerpo es una construcción artificial y, por lo tanto, le falta una naturaleza esencial propia.

Si deseamos escapar de la destrucción del cuerpo, causada por nuestra simpatía con él, tenemos que identificarnos con nuestro verdadero ser el cual es inmortal. Pero más importante aun, tenemos que identificarnos con la luz Budica la cual no es del cuerpo mortal y que esta, en vez, completamente anterior a el. Esta luz es mejor entendida y distinguida del cuerpo físico través de la practica de estar antecedente a la inhalación y exhalación de la respiración.