Por Vagi

La preferencia de las personas por levantarse extremadamente pronto o tarde por la mañana está codificada en sus genes y las moléculas de sus células de la piel, según un estudio de la Universidad de Zurich en Suiza que se publica esta semana en la edición digital de la revista ‘Proceedings of the National Academy of Sciences’ (PNAS).

Los investigadores, dirigidos por Steven Brown, descubrieron que el hipotálamo cerebral actúa como un reloj central para el organismo, pero que lo hacen mediante la sincronización de todas las células individuales, que tienen sus propios relojes.

La investigación previa había sugerido que la preferencia de los humanos por levantarse pronto o tarde podría estar determinada por la longitud del periodo circadiano en las células del organismo.

Los autores obtuvieron las biopsias de las células de la piel de 28 voluntarios y insertaron un gen bioluminiscente en las células. Descubrieron que las células tratadas se iluminaban progresivamente o disminuían en luminosidad, según la fase circadiana. Los autores midieron entonces esa luminosidad para determinar la longitud de los periodos de las células.

Los investigadores determinaron que las células de la piel de quienes se levantaban más temprano tenían periodo de luminiscencia más cortos, mientras que aquellos de los que se levantaban más tarde los tenían más largos.

Según los investigadores, debido a que muchas de las reacciones de las células de la piel de los voluntarios estaban en el rango intermedio, los autores sugieren que otros factores distintos a la longitud del periodo de las células podrían influir en la fase circadiana para levantarse antes o después. Los investigadores concluyen que su trabajo podría conducir a un cribado clínico para identificar tratamientos para pacientes con ritmos circadianos extremos.