¡Con un escaner de mesa!
Encontré una manera de escanear negativos con calidad decente (color y B/N), mediante un escáner común de sobremesa. Los entendidos dicen que no se puede porque:

El escáner común está hecho para rastrear cosas opacas, y no hay forma de que lea bien los negativos.
La calidad de resolución del escáner común no alcanza.

El balance tonal del negativo es muy diferente del de una copia, y el escáner está diseñado para recuperar colores de papel, no de negativos (las imágenes salen lavadas, sin contraste ni brillo en los colores).
Pero la realidad no es tan así. Lo que se puede hacer para obtener imágenes de negativos es lo siguiente:

Para escanear los negativos, basta con iluminarlos desde arriba con una luz más fuerte que la del mismo escáner (yo uso una linterna que tiene dos tubos fluorescentes, a la que le puse un rectángulo de plástico traslúcido que hace de difusor). Al mismo tiempo, el peso de la linterna aplasta el negativo contra el vidrio. Hay que asegurarse de limpiar bien el vidrio y el negativo para que no queden puntos blancos ni pelitos.

Un escáner de negativos trabaja al máximo con 3600 dpi. Por su parte, un escáner de mesa puede llegar a 1200 y 2400 dpi por interpolación, lo que es mucho más que suficiente para ver las fotos en pantalla o para imprimir con calidad decente.

Existe un programa que, a partir del negativo en color, obtiene directamente los colores reales. Invertir un negativo en color no es tan simple, porque tiene una máscara naranja. Si uno lo negativiza directamente, la foto queda azulada y sin contraste. Hay una forma de hacerlo en Photoshop: tomando el color de la máscara, invirtiéndolo, restándolo y, luego, separando el negativo resultante en los tres canales de color primarios para optimizarlos por separado. La cosa funciona, pero es engorrosa y la foto no queda del todo bien.

El programa especial para convertir negativos se llama Silver Pilot, y se baja de un sitio cuya URL es: http://www.colorpilot.com.
Si la foto no queda bien, el soft tiene una función de corrección de brillo y contraste muy intuitiva, en la que se le marca lo que uno “sabe” que es negro o blanco, y a partir de eso se ajusta toda la foto.