Trabaje acostado de espaldas, o sentado. Lo primero es mejor para la cara, lo segundo resulta más apropiado para el cuero cabelludo. El masaje facial es más o menos el mismo que se aplica a otra persona. No utilice los pulgares en la frente, sino los otros dedos. Para el cuero cabelludo aplique una prolongada y vigorosa fricción.
Cuello y parte superior de la espalda (1). Recuéstese de espaldas. Presione con fuerza a ambos lados de la espina dorsal. Mueva las puntas de los dedos sobre el lugar que comprimen. Comience inmediatamente debajo de la nuca tratando de llegar lo más lejos posible por la espalda (probablemente no será más allá de un punto situado a la altura del borde superior de los omóplatos). Desde este punto continúe hacia los lados siguiendo el contorno del hueso.
Cuello y parte superior de la espalda (2). Siéntese y deje caer la cabeza (sólo la cabeza) hacia adelante tanto como pueda. Luego presione con fuerza con la punta de los dedos; haga pequeños movimientos circulares inmediatamente bajo el comienzo de la base del cráneo. Trabaje unos 5 cm. hacia un lado de la columna y otros 5 hacia el otro. En seguida levante la cabeza y relaje totalmente el hombro y brazo de un lado. Con los extremos de los dedos presione fuertemente junto al borde superior del omóplato; desplace los dedos lentamente mientras presiona. Recorra lentamente todo el contorno del hueso. Primero desde el hombro hacia la columna y luego hacia abajo, hasta donde pueda llegar (no será muy lejos). Pecho. Amase y presione con las puntas de los dedos, estando sentado o recostado. Abdomen. Frote con movimiento circular usando una mano. Luego presione y amase suavemente con las puntas de los dedos. Costados del torso. Amase y friccione. Parte central e inferior de la espalda. Esto es un poco más difícil. Los animales que frotan el lomo contra el tronco de un árbol son los que han encontrado la mejor solución. Lo único efectivo que sé que se puede hacer es apretar las puntas de los pulgares con toda su fuerza contra los lados de la columna. Comience unos 3 o 4 cm. más arriba de la base, presione con fuerza durante cinco segundos más o menos, y luego deslice los dedos hacia arriba un centímetro y presione, de nuevo. Ascienda hacia la parte central todo la que pueda.
Piernas (1). Siéntese en el suelo o sobre una cama con las piernas extendidas. Amase y presione con las puntas de los dedos.
Piernas (2). Recuéstese de espaldas con las piernas apoyadas contra la pared o contra un mueble. Baje un pie de manera que quede a su alcance.

Trabajando desde el pie hacia abajo, amáselo y comprímalo, incluyendo también toda la pierna. Repítalo todas las veces que quiera, pero siempre hacia abajo. (Esto ayuda a vaciar las venas hacia el corazón) Nalgas. Amase, de pie, o recostado sobre el estómago. Pies. Aquí puede realizar un trabajo verdaderamente efectivo, especialmente en la planta. Siéntese en una silla y apoye un pie sobre el muslo opuesto. En esta posición puede trabajar cómodamente y ejercer bastante presión sobre toda la planta. Luego, utilizando todos los dedos, masaje el resto del pie, sin olvidar los dedos. Todo el cuerpo. ¡palmotee! Palmotee con la mano extendida todos los centímetros del cuerpo que tenga a su alcance. Incluya la cara, haciéndolo con más suavidad. Resulta más divertido -y más rápido- que cualquier otra forma de auto masaje. Eso es todo!!