• Cubrid siempre todo el recorrido del movimiento. Sólo podéis quebrantar esta norma si decidís prolongar una serie de encogimientos con repeticiones parciales rápidas. De todas formas, recordad que, aunque este tipo de repeticiones es eficaz para aumentar la resistencia, no lo es tanto para eliminar grasa.
• Seguid este orden: oblicuos (situados a ambos costados), abdominales inferiores y abdominales superiores.
• Los movimientos deben ser lentos; el control es fundamental.
• Intentad efectuar, como mínimo, tres entrenamientos semanales de 20 minutos. Los principiantes pueden empezar con dos series para los abdominales inferiores y dos más para los superiores. Las personas con una forma física media deberían completar tres, después de comenzar la sesión con otras tantas para los oblicuos.
• Es aconsejable que los principiantes descansen dos días entre entrenamientos, cuya intensidad deben incrementar paulatinamente.
• No es preciso que los culturistas de nivel intermedio y avanzado aumenten el número de series, pero sí la dureza y la variedad de las rutinas.
• Probad las series gigantes; son magníficas para los abdominales. Las pausas entre series no deben superar los 60 segundos.
• Las sesiones no han de sobrepasar los 15 minutos. Una duración mayor es vana y sólo indica que no trabajáis con la dureza o la rapidez suficientes o que os estáis sobreentrenando.
• Seguid las rutinas entre dos y cuatro semanas antes de introducir cambios.
Aquí tenéis el programa de cuatro semanas que proponemos a los culturistas avanzados. Los principiantes deben tomárselo con más calma, al igual que los atletas de nivel medio.
Damos por sentado que todas las personas comprometidas con la definición de la sección media llevan a cabo una rutina con pesos para todo el cuerpo (cuanto más tejido muscular poseáis, más grasa quemaréis), así que sólo nos queda destacar la importancia de las actividades cardiovasculares o aeróbicas.
Una sesión de 20 minutos cada dos días (en las jomadas en las que no hacéis abdominales) puede obrar milagros en la aceleración del ritmo metabólico y la lipólisis, pero, si el tiempo y la energía os lo permiten, es preferible un programa de tres días de cardio seguidos de uno de descanso. Ni los abdominales más desarrollados son visibles si están cubiertos por una capa de grasa. Por último, recordad que es infinitamente mejor realizar estas actividades por la mañana (a ser posible, antes de desayunar) que al mediodía. Las sesiones vespertinas, tras el entrenamiento con pesos, ocupan el segundo lugar en eficacia.

SEGUNDO PASO: DIETA

Los hábitos alimentarios —qué se come y cuándo—revisten tanta relevancia como el entrenamiento correcto y habitual, cuando no más. Si las dietas que acaban en fracaso todos los años pudieran medirse en metros, doblarían la distancia entre la Tierra y la Luna. Faltar a un par de entrenamientos apenas afectará a vuestro programa a largo plazo, pero si os saltáis la dieta durante unos días, vuestro metabolismo necesitará varias semanas para recuperarse.
La primera medida que debéis adoptar es comer más. No os equivoquéis: aumentad las comidas diarias de tres a cinco o seis—a intervalos de dos horas—. Las raciones deben ser entre frugales y moderadas, y ultranutritivas.
Dad prioridad a las proteínas (60%), después a los carbohidratos (30%) y, por último, a las grasas (10%). Recordad que vuestro propósito es ganar tanto tejido muscular como sea posible, no sólo perder grasa. En consecuencia, las proteínas deben ser de la máxima calidad. Las pechugas de pollo y pavo sin piel y cocinadas a la parrilla, la carne roja magra (ocasionalmente), los huevos (las claras y, de vez en cuando, una yema) y el pescado al vapor o hervido deben constituir la base de vuestra dieta. (Lo cierto es que necesitáis más proteínas de las que aportan los alimentos tradicionales, pero hablaremos de ello más adelante).
Si las dietas que

Los carbohidratos deben ser complejos, de liberación lenta. Apostad por el arroz hervido o al vapor, las ensaladas (sin salsas), el pan integral y los cereales (sin excederse), las batatas, la verdura fresca y un poco de fruta. Debéis ser muy rigurosos con los lípidos. Utilizad aceite de oliva virgen extra para cocinar y aliñar las ensaladas, pues el consumo esporádico de frutos secos y las grasas naturales que contienen las comidas, sobre todo el pescado, harán el resto. Evitad los productos lácteos, las galletas, los dulces y la grasienta comida rápida. Si os gusta la leche, tomadla desnatada.
TERCER Y ÚLTIMO PASO: SUPLEMENTOS
Un factor decisivo. Disponeos a oír una buena noticia y otra mala. Pero no os desaniméis, que la mala no es tan terrible. La buena es que si conocéis la composición de los suplementos que tomáis, la
noticia mala desaparece. Me explicaré: sed sinceros. No creeríais que lograríais unos abdominales duros y atractivos de la noche a la mañana, ¿verdad? Claro que no.
A pesar de que los dos primeros pasos pueden hacer maravillas por vuestra sección media, os llevará algún tiempo alcanzar el éxito absoluto. Lo que necesitáis ahora es algo que os ayude a acelerar su consecución. ¿Qué pensaríais si os dijera que existe una vía científicamente demostrada para incrementar la eliminación de grasa hasta un 613%? ¿Os gustaría saber de qué se trata? Pues seguid leyendo. Hydroxycut es el nombre de esa ayuda portentosa, aunque, a juzgar por la aceptación de que goza entre los culturistas profesionales y cientos de miles de aficionados de todo el mundo, seguro que ya lo conocéis. Este producto y su fabricante, MuscleTech, han revolucionado la industria de los suplementos, y no sin motivo. El equipo de investigación y desarrollo de MuscleTech está formado por profesionales experimentados y honrados que trabajan sin cesar hasta que sus ideas se materializan. Seguridad y eficacia son las máximas por las que se rigen, e Hydroxycut es el ejemplo perfecto de lo
El rigor con que Art Dilkes realiza las repeticiones demuestra que se toma muy en serio el entrenamiento de abdominaleque pueden hacer los especialistas cuando se les brinda la ocasión.
Los culturistas y los científicos consideran que Hydroxycut es el suplemento lipolítico más potente del mercado. A los culturistas les encanta por la sencilla razón de que da resultado y a los científicos, por haber salido airoso de un sinfín de ensayos clínicos y validaciones independientes.
El secreto del éxito de MuscleTech e Hydroxycut es la investigación, pues una parte de las ventas se invierte directamente en estudios destinados a ayudar a todos los deportistas del planeta. Fruto de tanta diligencia son los seis poderosos agentes lipolíticos de Hydroxycut.
Los equivalentes herbarios de la combinación ECA (efedrina, cafeína y aspirina) actúan de manera conjunta para elevar el ritmo metabólico y la energía y quemar más calorías sin alterar la actividad tiroidea.
El primero de los tres componentes es la cascara de naranja amarga, de efectos similares a los de la adrenalina. Este extracto natural no sólo aumenta la energía y la termogénesis, sino que permite controlar el deseo de carbohidratos y el hambre en general, lo que facilita la fidelidad a la dieta.
El segundo ingrediente es la guaraná. Este equivalente vegetal de la cafeína estimula la liberación de los ácidos grasos del tejido adiposo a la sangre, donde pueden emplearse para producir energía. La guaraná, como la cascara de naranja amarga, acelera el metabolismo durante el sueño. Además, posee leves propiedades diuréticas, que
Algunos consumidores de Hydroxycut aseguran que han perdido hasta siete kilos de grasa en tan sólo cuatro semanas.
fomentan la eliminación de líquidos y una imagen más esbelta.
El último de los tres elementos es la corteza de sauce blanco, que maximiza la lipólisis prolongando los efectos termogénicos de los dos anteriores. Asimismo, inhibe ciertas prostaglandinas que reducen la temperatura corporal. Al mantener la temperatura elevada, se queman más calorías.
Las auténticas propiedades lipolíticas de Hydroxycut se comprenden mejor si pensamos que, a pesar de su potencia e inocuidad, los equivalentes de la ECA sólo constituyen la mitad de la fórmula de este suplemento.
De esos otros importantes ingredientes, quizá el más relevante sea Hydroxagen (ácido hidroxicítrico), que, como demuestran los ensayos clínicos, combate la acción del peor enemigo de los abdominales definidos: la ATP citrato liasa. La neutralización de esta enzima, que interviene en la conversión de los carbohidratos en tejido adiposo, ha sido uno de los mayores avances de la lucha contra la grasa.
Por si esto no fuera suficiente, Hydroxycut contiene también L-carnitina y picolinato de cromo. El organismo cuenta con receptores que regulan el metabolismo del músculo y la grasa. Un nivel elevado de insulina conduce los carbohidratos a las células grasas. El cromo incrementa la eficacia de la insulina y favorece su afinidad con las células musculares. La menor secreción de insulina se traduce en un menor almacenamiento de grasa y una mayor absorción de los aminoácidos en los músculos.
La L-carnitina es el sexto nutriente que estimula la combustión de grasas, pero sólo cuando el organismo se halla en un estado lipolítico. Por sí sola, sus efectos son mínimos, pero combinada con el ácido hidroxicítrico, el cromo y el trinomio cascara de naranja amarga-guaraná-corteza de sauce blanco, así como con una buena alimentación y ejercicio
Los culturistas y los científicos consideran que Hydroxycut es el suplemento lipolítico más potente del mercado
físico intenso, potencia la reducción del porcentaje de tejido adiposo.
Hydroxycut es eficaz para todo el mundo: hombres y mujeres, jóvenes y no tan jóvenes, personas activas y sedentarias… Por difícil que resulte de creer, algunos de sus consumidores aseguran que han perdido hasta siete kilos de grasa —así es, siete kilos— en tan sólo cuatro semanas. Y si eso no os impresiona, ¿qué os parecen 45 kilos en seis meses? Cuando los culturistas serios (los que se entrenan con pesos, realizan actividades aeróbicas y hacen dieta) toman Hydroxycut, la grasa desaparece a gran velocidad. En resumen, cuando se goza de un buen estado de salud y se siguen las instrucciones, Hydroxycut es un arma fiable y precisa en la guerra contra la grasa.