Por Ross Bertram

Se extiende un pañuelo sobre la mesa y se pone una moneda de veinticinco centavos en el centro. Se doblan entonces las cuatro esquinas del pañuelo sobre el centro. El mago toma la única esquina que ha quedado arriba y sacude el pañuelo. La moneda ha desaparecido. Entonces enrolla el pañuelo como una cuerda y hace un nudo en el centro. El pañuelo se entrega a un espectador quien encuentra la moneda sólidamente atada en el interior del nudo.

Método: No se utiliza la conocida bolita de cera. Este método es completamente improvisado. Se puede hacer más fácilmente en una mesa cubierta con mantel pero se explicará un método para hacer el truco sobre cualquier superficie. Es más efectivo con los espectadores de pie, en parte porque entonces pueden ver la moneda hasta el momento en que se cubre y en parte porque los ángulos son más favorables para el mago. Si esto no es posible, el mago deberá trabajar con su lado izquierdo hacia el público.

El pañuelo se extiende con la esquina derecha colgando sobre el borde de la mesa y se pone la moneda en el centro. La mano derecha coge la esquina interna del pañuelo con el pulgar debajo y el resto de los dedos encima. La mano derecha dobla la esquina del pañuelo pasado un poco el centro, cubriendo la moneda y girando la palma arriba al mismo tiempo.

La mano izquierda, casi simultáneamente, dobla también su esquina hacia el centro. Tan pronto como la mano derecha quede oculta, sus dedos índice y medio se abren. El dedo medio presiona sobre el borde de la moneda más cercano al mago, levantando ésta ligeramente. El dedo índice se cierra levantando el borde externo de la moneda con el resultado de que la moneda queda pinzada detrás de la mano entre índice y medio.
La mano derecha va a hora a la esquina derecha del pañuelo. Como ésta está colgando por el borde de la mesa, la mano puede cogerla y permanecer palma arriba. Al mismo tiempo la mano izquierda coge la esquina izquierda. La mano derecha, sin girarse, dobla su esquina seguida inmediatamente por la mano izquierda. Ambas manos se dejan caer al lado del cuerpo un momento y el pulgar derecho lleva la moneda a la parte de la palma de la mano donde vuelve a pinzarse entre índice y medio.

La mano izquierda coge ahora la esquina superior del pañuelo doblado y sacude éste demostrando que la moneda ha desaparecido. La mano derecha toma entonces una esquina del pañuelo y se muestra éste por ambos lados.

La mano derecha toma la esquina diagonalmente opuesta a la que tiene la izquierda. Entonces sigue el movimiento conocido de enrollar el pañuelo en forma de cuerda, formando así un tubo por el interior del cual la moneda se desliza hasta el centro del pañuelo enrollado, donde se hace entonces un nudo que aprisiona la moneda.

Para ejecutar la primera parte del truco en una superficie dura use un pañuelo recién planchado y aproveche la protuberancia que tiene el pliegue. Ponga la moneda sobre dicho pliegue de forma que un lado quede ligeramente levantado, listo para ser pinzado entre los dedos.