La producción de enormes cantidades de objetos de un sombrero de copa prestado era uno de los trucos más fuertes y populares del repertorio antiguo. Muchísimos magos lo hacían y eso que, en comparación con los trucos que hacemos ahora, éste no puede considerarse fácil puesto que el sombrero se carga varias veces durante la ejecución. Desgraciadamente este truco desapareció del repertorio mágico usual por varios motivos, uno de los cuales fue el que pasara de moda el sombrero de copa y que fuera imposible conseguir a un espectador con uno de ellos para pedírselo prestado. Tomando en cuenta la espectacularidad del truco (como verá prontamente el lector), poco se perdía si el mago, en vez de usar un sombrero prestado, usara uno propio ya que éste podría darse a examinar. etc. pero parece que a pocos se le ocurrió hacer esto y el truco desapareció.

No se crean que estos trucos los ponemos aquí solo por nostalgia o por un afán simplemente académico. Aquí estamos completamente convencidos de que el conocimiento de estos métodos y efectos antiguos es esencial para el mago moderno para que primero, pueda comparar los trucos de antes con los de ahora y, segundo, pueda aprender y aplicar una serie de técnicas olvidadas que pueden ser de utilidad. En el caso del truco en discusión, se puede usar un sombrero propio o, mejor aún, en ninguna ley está escrito que tenga que ser un sombrero. El juego se puede adaptar perfectamente a un bolso de señora que, esto sí, puede ser prestado.

Pasemos al tema. La siguiente descripción del truco es original de Ellis Stanyon, un mago, autor, editor y fabricante de magia de Inglaterra de principios de siglo. Comienza así: Será enseguida obvio que el elemento clave en la producción mágica de artículos de un sombrero prestado es la manera en que se introducen secretamente puesto que si esto se detecta, el truco fracasa ignominiosamente. El secreto principal reside en la combinación de miradas y gestos del mago utilizada para distraer la atención del público (misdirection). Los artículos en su mayoría se introducen bajo cubierta de movimientos naturales, siendo la rapidez de poca o nula utilidad. Cargas: Ahora voy a explicar el funcionamiento del truco del sombrero tal como se presenta al público, utilizando artículos elegidos de entre los muchos que hay para este propósito. Se tiene que hacer la siguiente preparación:
Se oculta un conejo pequeño en el profundo derecho. (Profundos se llamaban los dos bolsillos secretos de las colas del frac.) En la mesa se pone una bola de manipular y un plato.

Un ayudante que está fuera de escena en el lado derecho tiene a mano un paquete formado por 100 flores de fleje sujeto por una banda de papel de seda. En el profundo izquierdo, el mago lleva un paquete similar. (Las flores de fleje se conocen y utilizan hoy día. Son de papel de seda y se pueden aplanar. Cuando se sueltan recobran su forma y bulto gracias a un fleje entre sus pétalos.)

Otra carga consistente en 50 metros de cinta ancha de 20 cm. doblada en pliegues grandes. Esta cinta plegada se envuelve alrededor de 24 bolsos plegables (estos también se conocen hoy día) como los que se ilustran. Junto con los bolsos irá una ristra de salchichas de goma.

Todo se ata con una cinta negra. Esta carga se suspende en un clavito tras el respaldo de una silla por medio del doble bucle de alambre de florista que también se ilustra. La cinta que ata todo se pasa por el bucle pequeño y este mismo se cuelga del clavito. Esto deja el bucle grande asomado por encima del respaldo de la silla donde, por ser alambre delgado, resultará invisible a unos cuantos pasos.

20 vasos de forma cónica. Estos eran fabricados de celuloide y tenían 10 cm. de altura. Su particularidad era que metiéndolos uno dentro de otro, los 20 ocupaban apenas más espacio que uno solo. Al momento de sacarlos rápidamente uno por uno se iban colocando sobre la mesa en forma de pirámide (4 abajo, luego 3, 2 y l). Así se formaban dos de estas pirámides. Los vasos eran verdes y rojos. Estos vasos se envuelven con un trozo pequeño de cinta ancha igual a la que envuelve la carga de bolsos plegables y se asegura todo bien con una cinta angosta a la cual se ata un bucle de alambre. Así se meten en el bolsillo de carga del lado izquierdo del pecho con el bucle asomado de forma que se pueda enganchar con el pulgar derecho para sacar la carga. (Para entendernos mejor, esta carga ha sido preparada como prepararíamos hoy una carga de paloma.)

En un servante detrás de una segunda silla estará otra carga consistente en: Un atado de leña. Este consistía en un cilindro de cartón recubierto de trozos de leña. El cilindro es hueco y dentro hay un rollo de cinta de papel (también utilizado hoy), una carga de ropas de bebé y un biberón. Después de hacer aparecer lo que hay dentro del atado de leña, se saca éste y parece ocupar todo el espacio interior del sombrero.

En el servante detrás de la mesa hay una bola de madera similar a la que se muestra. Esta bola se llama “bala de cañón”. (Hoy podríamos decir que es una bola de boliche.)
(Aquí termina la preparación y una nota no está fuera de lugar. Lo primero que se habrá visto es que el truco tal como se está describiendo es para escenario ya que hay carga detrás de dos sillas y detrás de una mesa. Lo otro que se habrá notado es que este truco lleva mucha preparación y al final el mago lleva encima un conejo, una carga de flores y una carga de vasos. El lector normal, sin duda acostumbrado a la magia tan simplificada que hacemos hoy, pensará que todo esto es excesivo y a lo mejor tenga razón pero no por ello debe dejar de leer y a la vez que lee, imaginarse el efecto que tiene que haber tenido esta producción. Como ya dije antes, todo se puede adaptar y lo mejor es conocerlo. Adaptando estas ideas a la situación actual se puede lograr algo bueno.)

Prosigamos con la descripción de Stanyon: Lo primero que se ha de hacer es pedir prestado un sombrero y teniéndolo, está bien presentar un experimento preliminar con el mismo.
Habiendo terminado, se da a examinar el plato y la bola y mientras que la atención del público está ocupada en ello, se encontrará amplia oportunidad para introducir el conejo secretamente en el sombrero, lo cual deberá ser hecho entre el público. El sombrero se cubre entonces con el plato y así se lleva de vuelta al escenario y se pone sobre la mesa.
El mago toma ahora la bola y la hace desaparecer por escamoteo y finge pasarla a través del plato que cubre la boca del sombrero. Se quita el plato y se saca la bola del sombrero seguida inmediatamente por el conejo.

El sombrero se toma en la izquierda y el conejo se da al asistente tras bastidores en el lado derecho. La mano derecha del mago queda así oculta fuera del escenario y el ayudante coge el conejo y pone en la mano del mago el paquete de flores de fleje. Inmediatamente se pasa el sombrero a dicha mano para cubrir la carga.

Mientras se llama la atención hacia el exterior del sombrero, con los dedos se rompe la banda de papel soltando las flores. Se dejan caer poco a poco sobre una tela negra que se habrá puesto de antemano en el escenario para recibirlas. Mientras se hace esto, la mano izquierda roba el otro paquete de flores del faldón y habiendo agotado las flores de la primera carga, se cambia el sombrero de mano y así se mete la segunda.

Después de hacer aparecer esta segunda carga de flores, tome el sombrero con la derecha con el pulgar afuera y los otros dedos dentro y acérquese a la silla (ésta estará a su derecha) donde está la carga de cinta, bolsos y salchichas. Coja el respaldo de la silla con la mano que tiene el sombrero y al hacerlo pasa el índice por el bucle de alambre. Mueva hacia atrás un poco la silla y al apartar la mano del respaldo, robe la carga la cual caerá en el sombrero. Deje el sombrero sobre la silla y coja la tela con las flores del suelo y apártela hacia un lado.

En este momento nadie sospechará que el sombrero contenga nada más puesto que lo que usted ha hecho son las acciones naturales para preparar el escenario para el próximo truco. Se toma nuevamente el sombrero y se van sacando los bolsos los cuales se van poniendo en pirámide en la mesa seguidos por las salchichas.

Después de lo anterior se va sacando la cinta ancha juntándola con la mano derecha y cuando dicha mano tenga una gran cantidad, el pulgar se pasa por el bucle de la carga de vasos del pecho. Estos se introducen al meter la mano en el sombrero para sacar otra porción de cinta. La introducción de los vasos es indetectable debido a que están cubiertos con cinta similar. Cuando se haya sacado toda la cinta, se pone sobre el respaldo de la otra silla en cuyo servante está el atado de madera de leña. Acto seguido se van sacando rápidamente los vasos y poniéndolos como ya se dijo en la mesa.

El artista toma ahora la cinta de la silla y hace un esfuerzo para volverla a meter en el sombrero, llamando así la atención hacia su gran bulto y diciendo – ¿Cómo creen ustedes que me voy a ir a casa con esto? – Necesitaré por lo menos dos coches (o algo por el estilo).
No hace falta decir que bajo cubierta de la cinta, se ha introducido el atado de leña en el sombrero. Se sacan ahora la ropa de bebé, el biberón y la cinta de papel. Es la costumbre sacar esta con la varita mágica haciéndola girar rápidamente en el aire. Finalmente se saca el atado de leña, el cual ocupa todo el espacio interior del sombrero.

Sujetando el sombrero boca abajo por el ala con el pulgar arriba y los otros dedos debajo (ver dibujo), el mago lo baja un segundo hasta el borde trasero de la mesa y metiendo el dedo medio en el hueco de la bola, la introduce en el sombrero. Este inmediatamente se levanta y se pone boca arriba en la mesa. Este movimiento se ejecuta con la mano izquierda mientras la derecha pone sobre la mesa el atado de leña. El sombrero se coge nuevamente y avanzando como para devolverlo se saca la bola y se deja caer sobre el suelo donde, por el ruido, demostrará su peso y solidez.

De lo anterior se verá que con algo de ingenio y trabajo el truco del sombrero se podría hacer indefinidamente. Sin embargo no se debe exagerar. La descripción anterior es solo una ilustración sobre la manera en que los varios movimientos se combinan para parecer naturales y así evitar que se detecten, también es una base para que el estudiante pueda ordenar su propio truco. Cualquier artículo puede sustituirse por los dados y la lista puede también ampliarse o recortarse según lo requiera la ocasión. Una cierta dosis de sangre fría y atrevimiento que solo se adquiere después de años de presentaciones, se necesita para ejecutar sin faltas un buen truco del sombrero pero esto no deberá desconcertar al lector pues esto está de acuerdo con lo que se ha de esperar en la adquisición de cualquier arte.

Hasta aquí la descripción de Stanyon. Yo solo puedo reiterar lo que dije antes. Espero que el lector, una vez llegado hasta este punto haya podido apreciar lo efectivo que pueden llegar a ser estos métodos. Las cargas están perfectamente cubiertas por momentos sicólogos y pueden aprovecharse.