Con estas fricciones se empieza a trabajar más profundamente sobre las grandes masas de músculos, amasando, estirando y retorciendo la carne. El objetivo de estas fricciones consiste el relajar los músculos, eliminando las materias residuales y favoreciendo la circulación sanguínea y linfática. Para ello alterne las manos y amase, estire y retuerza la carne. Para amasar apriete y suelte la carne con un movimiento amplio y circular. Para estirar realicelo en los costados. Para el retorcimiento las manos se acercan desde los costados opuestos, de manera que la carne se comprime primero hacia arriba y luego se estira.
El Amasamiento Use toda la mano. Agarre y apriete una pequeña zona, soltando la carne con una mano mientras la otra empieza a coger más. No separe demasiado las manos del cuerpo y pase gradualmente de una mano a la otra, como si estuviera amasando pasta.

El Estiramiento Coloque una mano en el costado del receptor de manera que toque la mesa o el suelo con la punta de los dedos y teniendo cerca la otra mano. Estire hacia arriba alternando las manos y llevando cada una a donde estaba la otra. Recorra así todo el costado, siempre con movimientos rítmicos.

El Retorcimiento Coloque la mano izquierda en el costado más cercano y la derecha en el otro costado y luego empuje hacia adelante con la mano izquierda y hacia atrás con la derecha (Figura A). Sin detenerse, cambiar la dirección y volver al lado opuesto (Figura B). El movimiento deberá ser lento y sin interrumpir en ningún momento la continuidad de las fricciones.