Injertar consiste en unir partes de dos plantas de tal manera que se suelden y continúen su crecimiento como una planta sola. Una de las dos partes se convertirá en la parte aérea de la nueva planta y la llamaremos ‘injerto’, la otra parte constituirá la parte inferior y el sistema radicular y la denominaremos ‘portainjerto o patrón’.
El principal requisito para que funcione esta técnica es que exista una gran afinidad entre el portainjerto y el injerto, por ello se utilizan siempre plantas del mismo género. Si la afinidad no es suficientemente buena, además de repercutir en la vitalidad de la planta, se formarán antiestéticos engrosamientos en el punto donde se ha injertado, lo que implica una disminución en la calidad del bonsai.
Para realizar un injerto escogeremos una planta que tenga hojas pequeñas y un crecimiento compacto y otra planta que tenga un crecimiento rápido.
Generalmente, la mejor época para realizar los injertos es a principios de primavera, cuando todavía las yemas no se han abierto, pero la savia ya empieza a fluir, aunque también puede realizarse en invierno.
Al cabo de un año de realizar el injerto puede transplantarse el árbol o arbusto a la maceta para bonsai.
La técnica del injerto requiere bastante práctica para que se consigan buenos resultados.
Existen numerosos tipos de injertos, los más utilizados son: el ‘injerto inglés’ también llamado ‘injerto de lengüeta’ (árboles y arbustos de hoja caduca), y el ‘injerto de costado’ para plantas de hoja persistente.

Injerto inglés o de lengüeta:

Este injerto es bueno sobre todo para injertar material pequeño de 0,5 a 1,5 centímetros de diámetro. Si el patrón y el injerto tienen el mismo diámetro se sueldan con fuerza y rapidez.
Los cortes que se hacen en el patrón deben ser exactamente iguales que los del injerto en la base.
Primero se hace un corte inclinado y limpio de 3 a 6 cm de largo. Cuidar que la superficie en el patrón y en el injerto del corte quede completamente lisa.
Hacer un corte en sentido opuesto en cada una de las superficies cortadas de modo que se forme una lengüeta.
Insertar patrón e injerto con las lengüetas entrelazadas. Es muy importante que las cortezas y las capas de cambium de las dos pares coincidan.
La punta inferior del injerto no debe sobresalir del patrón. Encajados el injerto y el patrón se deben envolver con rafia hasta que se hayan soldado. Cuando llega este momento, cortar la envoltura para que la planta pueda crecer sin impedimento.

Injerto de costado:

Muy utilizado para las plantas pequeñas de hojas persistentes. El diámetro del injerto de costado debe ser menor que el del patrón. Los cortes en la base de la púa se hacen como en el injerto anterior.
De una parte del tallo del patrón que sea lisa, se elimina una parte de la corteza y madera de la misma superficie que el corte del injerto.
Se hace un segundo corte hacia abajo para formar la lengüeta.
Se ensamblan patrón e injerto y se atan con rafia.
Cuando la unión del injerto ha cicatrizado se corta la punta o capa del patrón.