Los alimentos y la cerveza, una combinación ideal…

La impresión de que el vino es una bebida más refinada que la cerveza hoy en día sigue siendo una generalidad. Sin embargo, la sofisticación de los procesos así como la calidad de las cervezas artesanales nos permiten degustar grandes cervezas, con cualidades, características, cuerpos, aromas y sabores que las convierten en acompañantes naturales de los alimentos más refinados y en una forma natural, similar a los vinos.

Las cervezas más ligeras combinan mejor con alimentos de sabores y contenidos más ligeros, las cervezas mas pesadas van con alimentos mas pesados.

El origen étnico de la cerveza puede ser indicativo de los sabores, ingredientes y la cocina regional con la que combinan. El contenido carbónico de la cerveza, así como de la Champagne, es ideal para limpiar el paladar y la lengua.

La amargura del lúpulo es comparable a los taninos de un vino. Los alimentos que van bien acompañados de un vino seco y de alto contenido de taninos, también combinan bien con cervezas secas de alto contenido de lúpulo.

Los quesos no necesariamente son mejor acompañados del vino, sino de cerveza, esto debido a que ambos son productos de los procesos de la fermentación.

Los alimentos picantes no combinan bien con los vinos, sin embargo, la cerveza es una excelente pareja de éstos.

Las cervezas de alto contenido de malta y de sabores más dulces acompañan increíblemente bien a un postre.

Virtudes de la Cerveza

1. Las personas que consumen cerveza de forma moderada tienen una menor incidencia de enfermedades de corazón que los alcohólicos y los abstemios.

2. La cerveza contiene todas las vitaminas importantes del grupo B, además de las vitaminas A, D y E.

3. La cerveza apaga la sed, refresca y tiene un efecto reanimante. A ello contribuye su alto contenido de agua, la presencia de minerales y electrolitos, su contenido de dióxido de carbono (refresca), sus ácidos orgánicos, la baja temperatura y los valores favorables de ósmosis.

4. El consumo moderado de cerveza disminuye la excitabilidad y facilita la relajación. Por otra parte, es estimulante y mejora el humor y la cordialidad. Este efecto se debe a la presencia de etanol, sustancias alcohólicas, componentes de lúpulo y compuestos fenólicos.

5. La cerveza se digiere fácilmente. Sus componentes se absorben y asimilan fácil y rápidamente por el organismo.

6. Desde el punto de vista de nutrición fisiológica, la cerveza no es un alimento completo, pero es un complemento valioso por sus vitaminas, hidratos de carbono, aminoácidos, bajo contenido en sodio para dietas contra la hipertensión y otros elementos importantes para la vida.

7. Beber cerveza promueve la secreción de jugos gástricos, facilita la digestión y estimula el apetito por las sustancias amargas del lúpulo.

8. Su consumo moderado, al contener alcohol, disminuye la retención de agua y es un excelente diurético. Sin embargo, y a pesar de las numerosas investigaciones hechas al respecto, no se sabe qué componente individual es el responsable.

9. Se recomienda a las personas con tendencia a padecer hipertensión o que tienen una alta concentración de lípidos en la sangre, pero que pueden consumir alcohol con moderación, debido a que contiene compuestos que evitan la formación de triglicéridos (compuestos grasos que se acumulan en arterias).

10. La cerveza cumple todos los requisitos higiénicos, debido a que no es posible que en ella se desarrollen microorganismos patógenos. La presencia de alcohol, de sustancias amargas y de componentes fenólicos tienen un efecto beneficioso.

11. Contiene sustancias anticancerígenos, por lo que se recomienda un consumo no mayor a un litro por día.